Wheaton desarrolló los envases de la nueva línea Just Cavalli – Give Me Magic a partir de un enfoque que integra innovación, tecnología de decoración y construcción de narrativa de marca.
Cada detalle del frasco fue pensado para que su diseño llegara incluso antes que la fragancia, transformando el vidrio en una extensión de su personalidad, misterio y audacia, donde el diseño y el rendimiento se unen para crear una experiencia sensorial desde el primer vistazo.
En este lanzamiento, el frasco no solo envasa, sino que asume el papel de protagonista. Se convierte en lienzo, textura y atmósfera, anticipando la identidad de la fragancia y reforzando el impacto visual como primer punto de conexión con el consumidor. El proyecto se desarrolló en versiones de 90 ml y 30 ml, ambas con soluciones decorativas exclusivas que ponen de manifiesto la versatilidad técnica y creativa de Wheaton en el segmento de la perfumería fina.
Tecnología aplicada a la diferenciación
El principal reto del proyecto fue traducir el concepto urbano y contemporáneo de la marca en una solución estética sofisticada, sin renunciar a la precisión técnica y la calidad del vidrio. Para la versión de 90 ml, Wheaton aplicó pintura translúcida en verde para la fragancia masculina y en morado para la femenina, creando profundidad visual y permitiendo que el contenido dialogue con la luz de forma dinámica.
Complementando esta base, se desarrolló una pintura texturizada interrumpida con efecto de gotas, responsable de atribuir al frasco un aspecto que recuerda al hormigón. Esta combinación de acabados crea un contraste entre lo opaco y lo translúcido, reforzando la materialidad del vidrio y añadiendo capas sensoriales a la experiencia del producto.

El degradado urbano que revela y oculta
La estética definida como «degradado concreto» traduce visualmente el concepto de la colección. El acabado parte de una superficie más densa y opaca, que se disuelve gradualmente en translúcida, revelando el interior del frasco. Este movimiento simbólico refuerza el misterio de la fragancia e invita a la mirada a explorar el objeto, creando una narrativa visual coherente con el universo Just Cavalli.
El toque final lo da la serigrafía en tonos neón, aplicada con precisión técnica para resaltar el nombre del producto. Este elemento añade contraste cromático y refuerza el aura contemporánea y urbana de la colección, equilibrando sofisticación y audacia.

Diseño que transmite identidad y rendimiento
Más allá del impacto visual, los envases de Give Me Magic transmiten valores de libertad, autoexpresión e intensidad. La superficie texturizada, combinada con soluciones de pintura y serigrafía, pone de manifiesto la atención al detalle y eleva el valor percibido del producto en el punto de venta.
Para Wheaton, este proyecto reafirma su compromiso con el desarrollo de envases que combinan diseño, tecnología y emoción, dando forma al futuro del vidrio como elemento estratégico en la construcción de marcas. En colaboración con el Grupo Interparfums, el lanzamiento se consolida como un caso de éxito que demuestra cómo el envase puede contar historias, despertar el deseo y transformar el primer contacto en una experiencia memorable.